¿De qué sirve amar sin controlar?
Amar sin controlar mejora la calidad de tu vida y la de las personas que amas. No es fácil, pero se puede aprender.
Primero hay que tener claro que amar sin controlar no se traduce en desinterés o en indiferencia. Es solo una forma más consciente de tratar a las personas que inspiran nuestro amor.
Cuando dejamos de controlar a quien aseguramos “amar”, algo profundo se relaja dentro de nosotros. Desaparece la ansiedad que proviene del miedo a perder y aparece la paz que nace de confiar. Amar sin controlar nos libera de la necesidad de tener siempre la razón, de exigir promesas imposibles o de buscar garantías de permanencia y de presencia, porque no es posible forzar a alguien a que nos ame.
Amar liberando a los otros de cumplir nuestras expectativas y de que satisfagan nuestros deseos, nos enseña que amar no es poseer, sino compartir... por simple gusto.
Cuando la relación no se sostiene de la vigilancia, sino de la confianza, surge una conexión más honesta. Cada quien puede respirar libremente dentro del vínculo. No existe la sensación de asfixia. Y paradójicamente, al dejar de querer retener, la relación se fortalece, porque ambos permanecen por elección, no por obligación.
El control sofoca, la libertad atrae. El miedo contrae, amar desbloquea. Y en esa expansión descubrimos lo rico que es amar desde la plenitud, no desde la carencia.
Amar sin controlar es soltar el intento de dirigir el camino del otro; es dejar de intentar cambiar su pensamiento ni comportamiento para que se acomode a lo que me conviene. Es elegir relacionarme sin manipular, sin imponer, sin querer moldear. Es aceptar que el sentimiento de amor no puede ser forzado y que si realmente amas liberas, proteges al otro de tus temores.
Cuando escuchas “amar sin controlar”, tal vez piensas: ¿y entonces cómo protejo mi la relación con mi pareja? Yo me pregunto... ¿acaso es posible protegerla?
La idea de que el deseo ES amor y que solo puede trabajarse dentro de la relación de pareja es ingenua, porque tanto el deseo como el amor pueden renovarse mejor a partir de la apertura, la libertad y de la capacidad de integrar nuevas experiencias a la relación… en lugar de reprimirlas.
En muchos casos, el enamoramiento por otra persona no significa un peligro, sino una fuente de vitalidad que se puede extender a la relación. Pero para que eso suceda, las personas que se aman se relacionan en un marco de confianza, comunicación y libertad que es de lo que se alimenta una relación amorosa y que en los vínculos basados en el miedo y el control suele vivirse como amenaza.
El deseo no solo se “trabaja” adentro de la relación. A veces se reactiva con la vida misma, con encuentros que nos sacuden. Lo esencial es evitar que uno de los integrantes de la relación sufra el abuso de poder del otro. Solo así se puede transformar el “riesgo de infidelidad” en un “recurso para la relación”.
El amor es expansivo. Y aprender a recibir y canalizar la fuerza de un enamoramiento hacia el vínculo base, en lugar de reprimirlo, permite practicar amar... en lugar de tener que escoger a quién amar y a quién dejar de amar. Amar en libertad no se trata de “buscar una chispa fuera porque falta adentro”, sino de reconocer que el deseo tiene múltiples fuentes y que puede enriquecer el vínculo estable, no empobrecerlo. Sentir deseo por alguien más, puede convertirse en fertilizante para la relación de largo plazo, siempre que haya un marco de confianza, honestidad y libertad compartidas.
En mi curso EL ABC PARA AMAR SIN CONTROLAR Y TENER SEXO PLACENTERO, aprendes a aceptar la incertidumbre como parte inherente de amar, a identificar la diferencia entre autocuidado y control, y a fortalecer el amor propio y la confianza... en otras palabras, a construir recursos internos para amar en libertad sin romperte. Es un espacio para explorar, cuestionar y reconstruir tus creencias sobre lo que es AMAR sin perder libertad ni conexión.
El curso inicia el 1° de noviembre, pero ya puedes registrarte en la lista de espera... y recibir el enlace a una sesión de introducción al curso por Zoom. Recuerda que solo podrás apartar tu lugar durante este mes, y que la próxima oportunidad será hasta 2026.
Adriana Reinking
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